El 24 de octubre de 2010, Valentina Gómez se alzó como ganadora en el concurso Imagen para Estilo Baile, que buscaba a un bailarín o bailarina que representara a la revista durante un período de tiempo determinado. Hoy Valentina nos cuenta su historia en el mundo de la danza y con ella se estrena esta sección de Estilo Baile
Cuando me pidieron que escribiera sobre mí, muchas cosas pasaron por mi mente y una de las primeras cosas que pensé fue: ¿Quién querría leer sobre mí, cuando está escrito por mí? Pero después de que se me pasara la pena, llegué a la conclusión de que esta sería tal vez, la forma más sincera de contar por qué el baile es una de las cosas más maravillosas que me ha pasado en la vida.
Bailo desde que tengo uso de razón, cuando me inscribieron en pre-ballet. Mi mamá me dijo una vez que bailaba hasta las canciones de cuna que ella muy humildemente me cantaba. De ahí en adelante todo par de notas que sonaban eran una excusa para empezar a moverme.
Ballet, danza contemporánea, danza nacionalista, jazz, todo lo que me pusieran era perfecto mientras pudiera bailarlo. Hice flamenco un tiempo, aprendí samba y un poco de tango, danza árabe, salsa y ritmos urbanos también. Pero no fue hasta que empecé a presentarme frente a mucha gente que descubrí la gran magia que tienen los escenarios y el efecto inexplicable que producen en mí.
Nunca he dejado de bailar, me he tomado vacaciones (por lesiones, trabajo o estudios), pero el baile es como un vicio del cual sufro síndrome de abstención después de cortos periodos de tiempo.
Un gran sueño es poder vivir de esto, pero vivir bien; y sé que en estas tierras es duro y muy difícil pero yo sigo sin perder las esperanzas, no importa qué mas haga, siempre seguiré bailando.
He echado muchas veces el cuento del momento en el que descubrí que el baile para mi es una forma de vida, como una vocación con la que nací. Nunca olvidaré el día en que una persona a quien admiro mucho me preguntó: ¿Qué te gustaría hacer si no tuvieras que trabajar para vivir? Y sin pensarlo grité: ¡Bailar! Después de esa conversación, nada fue igual.
En este viaje por el mundo mágico del baile he conocido mucha gente, vivido y aprendido muchas cosas y compartido salón y escenario con muchas personas maravillosas; la verdad sin todas ellas no sería la mujer, persona y bailarina que hoy soy.
Entre las lecciones que me llevo están que la perseverancia te lleva a alcanzar lo que quieres, que la humildad es esencial para avanzar, que los que te acompañan te ayudan a crecer desde lo bueno y también desde lo malo; que dar clases y poder compartir todo de lo poco que sabes, es una de las experiencias más gratificantes que hay y que el sonido más divino, aparte de la música que llevas en el alma, son los aplausos que te dicen que has hecho un buen trabajo y que dejar el corazón y el cuerpo en la tarima vale la pena.
Podría hablar del baile por horas, pero por ahora sólo me queda dar gracias a Estilo Baile por esta oportunidad, a ustedes por leerme y a Dios por poner el baile en mi camino y darme la oportunidad de expresar con mi cuerpo, lo que siente mi alma.
Un beso inmenso.
Por y para ustedes,
Valentina Gómez B. (VGB Dance)